Háganle una torre
Leo Torres metió una chilena tremenda y le dio la ventaja a Godoy Cruz en el partido de ida del repechaje ante Argentinos.
Y ahí va Godoy Cruz. ¿Lo tenías? Sí, ganándole otra vez a Argentinos y quedando a un empate de la Promoción contra un conjunto de Primera. El Tomba, ese equipo humilde que se armó bien para dar pelea. Ahí anda, con un sueño grande. Tan grande como ese golazo que Leo Torres clavó cuando la historia recién arrancaba. El que invitaba a pensar en una diferencia mayor, como para viajar tranqui a La Paternal, sabiendo que acá juega la ventaja deportiva en favor del Bicho. Pero no. Fue apenas 1-0. Igual vale, claro.
Argentinos tuvo mucho más la pelota, con el traslado de Lucas Biglia en el primer tiempo y la iluminación de Machín en el segundo. Ah, y esos chispazos que siempre preocupan de Pisculichi. Tanto dominio no provocó efecto en la red por una razón: al visitante le costó pasar a la línea de fondo. Bien parados, especialmente Nicotra y Barsottini, cerraron los caminos y evitaron que el sufrimiento fuera todavía más agudo.
Y sí, porque después de esa chilena fantástica de Torres, el equipo de la dupla apostó al contraataque. Y si bien Leo trató de generar peligro con toques de primera, casi no pudo porque pocas veces encontró compañía. El Flaco Miranda no estuvo inspirado y se equivocó cuando la pelota pasó por sus pies. Entonces, no alcanzó para ampliar con la potencia de Giménez, que para colmo anduvo de espaldas al arco.
Ya se dijo que Argentinos dominó pero no pinchó. Por eso, la más clara que tuvo fue por un error del rival, cuando se resbaló Duarte y Oberman quedó solo. El pibe se corrió la vida pero no le acertó al arco. Mientras los hinchas se secaban el sudor, el Bicho seguía dominando, y la diferencia se hizo más notoria cuando a Beligoy se le antojó expulsar (ni siquiera hubo falta sobre Garipe) a Martina. Con un menos, la dupla sacó a Giménez para mandar a la cancha a Huertas. Quedó claro: había que ganar aunque sea medio a cero.
Batista se la jugó con Gianni, pero la historia se consumió igual. Fue muy poco lo del Tomba, sólo el gol marcó la diferencia. Miranda se la dejó servida y Torres la clavó de chilena, cerca de Velázquez. Eso fue todo, pero a la vez fue mucho: el triunfo.
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